Mudarse a un nuevo sitio, ya sea dentro de tu misma ciudad o a un nuevo país, requiere siempre de adaptación y una de las más grandes es el supermercado. Y es que no es lo mismo, comprar las papitas que te gustan en tu super habitual, que tener que recorrer pasillos y pasillos para encontrar el área de frituras y descubrir que tienen todas las marcas y sabores que no acabaras de probar en toda una vida, pero que NO TIENEN las que a ti te gustan. Bummer! Pero llega el momento en que te aprendes nuevamente el orden de los pasillos, terminas por conocer al carnicero/pollero que ya hasta sabe qué piezas y cuántas llevarás, te aprendes donde ponen las ofertas y sabes detectar cuando hay algo nuevo y puedes decidir si probarlo o no.

Esta experiencia se extrapola cuando el lugar al que te mudas tiene: otro orden, otras marcas, otros alimentos y todo esta en otro idioma.

Y es que si llegas sin saber (como en mi caso) ni gota de alemán, la vida en el supermercado es un dolor de cabeza. No puedes, y repito en mayúsculas, NO PUEDES pensar que de ojo encontrarás todo, porque la lógica alemana es diferente a todo. Yo intenté buscar todo «de ojo» y terminé por comprar lo que veía y regresé a mi casa a traducir todo aquello que no encontré, a buscar fotos y anotar todo con mi mejor letra en un papelito, en caso de que tuviera que preguntar.

Poco a poco, fui aprendiéndome el orden de los pasillos, a conocer las marcas de las cosas que me gustan, a saber pedir las cosas de carnes frías y embutidos por gramos o rebanadas, a reconocer los nombres de las cosas que no nunca había probado pero que «se parecían» a lo que yo andaba buscando, a saber donde estaba el botadero de cosas donde de vez en cuando, encuentras una que otra invaluable joya a un excelente precio y mil cosas mas que necesitas saber para poder hacer el super semanal.

En esta aventura de conocer y entender los supermercados alemanes, me he encontrado con varias lecciones que se aplican al super y a la vida. He aquí mi lista:

1. Si no es temporada, no lo vas a encontrar.- Tan simple, no es natural, no debiera ser y no es posible, punto!. No se porque en otras partes del mundo es tan común tener frutas «de temporada» todo el año y te acostumbras en vez de cuestionar de donde salieron, pero cuando llegas aquí y preguntas «las fresas jungeMann?», (jajajaja broma) es muy común que te digan que no es temporada y que tu frunzas el ceño como diciendo «cómo que no es temporada?» pero al final, te vuelves a acostumbrar. Y es que la vida es así, dicen «Cuando es para ti, aunque te quites y cuando no es, aunque te pongas», así que ya sabes, no forces mucho las cosas porque cuando sea el momento correcto, llegarán!. Y en el super, ahorra tiempo, si no es temporada, busca otra receta y no pierdas tiempo buscando cosas que no encontrarás!

2. Todas las llantas del carrito del super, se mueven.- La lógica alemana es, no importa en donde estés y hacia a donde te quieras mover, cuando todo el carrito es deslizable, lo logras y a parte aprendes relaciones espaciales, optimización del espacio y maniobras de última hora. Todo lo anterior lo acepto hasta cierto punto, porque con los «carritos normales», si bien es cierto que en la vueltas puedes terminar casi cargando el carrito (si la vuelta es muy cerrada) tan bien es cierto que hasta el momento no nos hemos visto en la necesidad de implementar «el sistema alemán» en ninguna otra parte de América. Pero pensando un poco en porque la vida se parece a los carritos alemanes, puedo decir que no importa que tanto se mueva la base (las llantas), si la estructura (la rejilla, los tubos, etc.) es fuerte y todo lo que ella contiene es ajustable o/e intercambiable por algo mejor (los víveres) entonces, vas por buen camino y lo puedes lograr 🙂

3. Todo que hayas comprado deberá ser empacado por ti y en tiempo récord.- Esta es la más importante de las lecciones! Una vez que sea tu turno en la fila, deberás estar atento a tu turno, porque en cuanto el cajero haya entregado el cambio y ticket al comprador anterior, tu tiempo corre!. El cajero empezará a escanear todos tus artículos, si te ve lento, los comenzará a recorrer a una zona en que no estorben o los pondrá directamente en tu carrito, en cuanto haya finalizado, te dirá el monto, preguntará si tarjeta o efectivo, cupones, tarjeta de puntos, etc. y comenzará a impacientarse si te ve que sigues acomodando tus cosas en las bolsas y no se te ocurra pagar con monedas sin saber si traes los 79 centavos que te pidieron porque te regalará una mirada de esas que matan y te dirá «no se preocupe, aquí esta su cambio» sin importar si lograste juntar o no, 79 centavos en monedas de las que ya no sabes como deshacerte. Esto nos enseña la valiosa lección de que, si alguien tiene que lidiar con tus cosas por obligación, lo hará lo mas rápido posible para podértelas regresar y si no las aceptas, las dejará en algún lugar donde a él no le estorben y sea claro que ya son tu responsabilidad nuevamente. Así que, aprende a planear como acomodar tus cosas (en la banda y en la vida), cuando aún tienes control de ellas, para que cuando regresen a ti, regresen en un estado manejable y que su acomodo sea libre de estrés para ti (y tu cajero 🙂 )

4. Nunca olvides poner un separador entre tus compras y las de alguien más.– Bien lo decía Benito Juárez: «el respeto al derecho ajeno, es la paz» y es que no hay nada más molesto que te echen una mirada que mata por ser el incivilizado que se atrevió a no poner el separador en la banda. Obvio hay gente que no lo hace, que creo que se divierte de ver como los demás se enojan, pero siempre llegará el buen alemán que pondrá, tanto el separador de adelante como el de atrás y se acabó «el chiste». Creo que esta regla es simple, hay siempre que delimitar, eso te ayuda a no meterte en problemas, hace el sistema eficiente y te ahorra tiempo.

5. Prioriza lo que necesitas.– Estas pensando hacer una carne asada el fin de semana pero es tan solo Martes? Piensas hacer un pastel frío y una tortilla española durante la semana? Planeas tener una gelatina de postre y tan vez agua fresca para toda la semana? Bueno, pues tendrás que pensar mejor tu menú porque para el tamaño de los refrigeradores en Alemania, tener comida para mas allá de 3 días es tarea casi imposible…o un reto de tetris. Y es que a mi gusto, mas que refrigeradores parecen frigobares! y para que entre todo, hay que acomodarlo con precisión de relojero pero bueno, creo que hasta que no tienen casa propia los alemanes, no compran refrigeradores «de verdad», ya saben, de los que tienen 2 puertas y son tan grandes que casi cabe una persona completa, jajajaja. En fin, el punto es, que hasta los alemanes hacen una lista de compras por día, y sólo compran lo que van a necesitar a corto plazo y ya en fin de semana, he visto que hacen un super previendo el apocalipsis zombie (por aquello de que cierran las tiendas en domingo) y aprovechan para comprar el agua/refrescos/cervezas de la semana, además de otras cosas no perecederas y todo lo almacenan en su sótano. Lo que nos trae la última enseñanza del día, prioriza, no todo lo necesitas ahorita, pero si en algún momento, aprende a identidicar esos momentos para que puedas estar preparado 🙂

The MCM

Una respuesta a “Clase de eficiencia alemana #1: El Supermercado.”

  1. Avatar de Jesica Malkavian
    Jesica Malkavian

    Sólo una ama o amó de casa entiende estas vicisitudes, es toda una cuestión de logística, estrategia y planificación llevar eficientemente la administración del hogar, aunque comúnmente la gente suele pensar que es cosa de nada →_→Pero NOOO es toda una ciencia, un arte, y más EN OTRO PAÍS, qué barbara de verdad que eres una genia de la adaptación, me has sorprendido con todo lo que comentas, núnca me imagine lo diferente que serían varias cosas como lo del refrigerador, te entiendo TOTALMENTE 〒_〒 yo tengo un mini refri y es un DESMADRE ajustarse a ese tamañito y al mismo tiempo administrar la comida y la compra eficientemente, yo cocinó para varios días y estaba acostumbrada a hacer la compra con un plan a más largo plazo, pero es literal como lo pones, un Tetris de twpers y un guardadero y lavadero de los mismos, me choca, no hay como un refri grande, pero si no hay espacio, pues ni como hacerle. Y eso de que las tiendas no abren el domingo WTF? , lo de empacar la compra, los exactos a la hora de pagar, uff y a eso sumale hacer conversiones entre monedas (si vas de turista ¿o como es eso si ese ya es el tipo de moneda que usas habitualmente? Yo siento que querría estar Haciendo calculo en pesos para darme una idea de lo que gasto jajaja ideas mías) pero si ese fuera el caso me haría bolas en la caja y me ganaría matadoras miradas alemanas sin duda jajaja Y lo de los carritos XD sin duda tus analogías de los carritos y la banda de la caja, con respecto a la vida están con madre, me han encantado. Te las robare para un estado de FB jeje obvio citando la fuente, y lo de «las temporadas» sin duda es algo que cuando lo tenemos no lo apreciamos como deberíamos, acá ya esta pasando, desde el año pasado se nota más que las temporadas climáticas van desapareciendo y se nota en el tianguis, este año la fruta no estuvo muy buena, y de hecho no hubo muchas cosas o estaban muy caras, y a todo esto, ¿allá hay tianguis? . Estaré esperando nuevas entradas (~_^)

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