Todos sabemos que el mercado está saturado con los mismos 50 productos vendidos por 3 empresas diferentes y lo que realmente marca la diferencia entre que los compremos o no, dependerá de lo que atraiga nuestra atención, pero hay veces que las estrategias de mercado que usan las empresas para atraer nuestra atención son un poco… extremas o extrañas.

Esta semana, mi familia y yo estábamos paseando por el pueblo y decidimos pasar por un snack al Tesco Express . Yo la verdad sólo tenía sed y me fui directo al refrigerador de bebidas para ver que encontraba y ¡oh sorpresa! algo llamo la atención de mis mexicanísimos ojos, jajaja.

Creo que muchos reconocerán está marca de bebida energética, pero eso no fue lo que llamo mi atención. Para los que somos mexicanos, este rostro con los colores vividos, los gariboleados en la frente y los ojos es inconfundible, ya que está asociada a una de nuestras más famosas historias: La Catrina.


Y aunque de reojo pude ver el parecido con nuestra Catrina, no sé es si está versión de la catrina en bikini con falda semi folklórica y alas de telaraña es algo que reconozcamos fácilmente los mexicanos como parte de nuestro legado cultural, jajaja. Cabe aclarar que ni esta versión Gen Z de la Catrina, me inspiró para comprar una bebida energética.

Pero continuando con mi búsqueda, me encontré con algo un poco más unsettling: gomitas de fruta (94% fruta) y sin azucares agregadas, cuya publicidad está basada en zombies y radioactividad. No puedo negar que el producto parece una buena opción en cuanto al contenido, ya que es sólo fruta y 6% de extras que pueden o no ser nasties pero su empaque y elección de font, me hace sentir que es «so 2000’s».

Y el reverso del empaque tampoco me invita mucho a comprar ya que esa persona de piel y pelo azul te invita a unirte al C-u-lto en @zombie_awakes

Lo que balancea este mensaje tan extremo es que este producto dice ser 100% Carbon Neutral, halal, kosher, vegano y gluten free además de contar como 1 de tus 5 porciones de frutas al día. Pretty bold statement.

Continuando por los pasillos, me encontré con este confuso producto: Beavertown Neck Oil Session IPA y me costó un minuto entender que era una cerveza y sólo lo supe porque dice IPA.

El empaque me hace creer que las montañas del fondo se están como quemando (si veo las ondas naranjas) o expidiendo algún tipo de gas letal (si veo las ondas grises) y dado que hay cráneos por todos lados, esto hace que mi teoría tenga sentido.

En fin, creo que después de tanto marketing confuso como que dudé un minuto del futuro de las nuevas generaciones y al final me decidí por una botella de agua.

The MCM

Deja un comentario