Yo siempre me he considerado una wannabe, pero una wannabe de las mejores prácticas. No es que yo quiera ser «alemana» o en su momento «americana», yo sólo he querido (toda mi vida) replicar los buenos modales, las mejores prácticas, las más eficientes, las más ecológicas, las más humanas, las más honestas. Y eso me lleva a examinar a detalle a todas las personas que conozco, no como critica, sino como aprendizaje.

En el caso de los alemanes, he encontrado que hacen cosas muy diferentes a lo que hacemos en América (el continente) y eso es lo que me hace sentir que estoy en el primer mundo, un primer mundo muy diferente al estadounidense y el sentimiento de ESTE primer mundo, es algo difícilmente explicable con palabras. Pero voy explicar las acciones que me hacen sentir así y ustedes entenderán porque estas, son algo que todos debiéramos aprender, por ejemplo: La confianza alemana.

Este es un país que, si bien te ata con contratos inapelables e irrompibles, también te permite hacer muchas cosas sólo por la confianza de que al final harás lo correcto. Y de esas cosas que se permiten hacer sabiendo que los ciudadanos harán lo correcto, porque así los han educado en su casa/escuela/el gobierno, es de las que quiero hablar.

Ubahn Frankfurt

Mi primer ejemplo es algo impensable en México pero no tanto en algunos estados de USA: El boleto de tren y su uso. Normalmente, la razón de comprar un boleto para el metro/tren es porque, al introducirlo al torniquete, te da acceso a los andenes y por tanto a los vagones, sin él, es imposible iniciar tu recorrido y aunque una opción es saltarte el torniquete o pasarte por abajo, siempre habrá quien te vea feo (no los culpo si ellos ya pagaron) o algún policía que eche por tierra tus intenciones y haga que se queden en tan solo malas ideas.

En Alemania, el boleto es casi simbólico. Sí, sí existe, sí lo necesitas y sí debes comprarlo pero en las estaciones de tren no hay torniquetes, no hay «polis», sólo hay una extrema confianza de parte del gobierno de que harás lo correcto y lo comprarás porque sabes que sólo pagando, puedes tener un servicio de calidad, limpio, eficiente, puntual. Sin embargo, sí hay controles aleatorios para validar que lo traigas y normalmente se hacen en las estaciones más transitadas a las horas pico; ¿Y como culparlos si hay una perdida de millones de euros al año por gente que usa el servicio y no lo paga?. El castigo por no traer boleto es una multa de 60 euros (subió 20 euros de 2015 a 2016!) y no puedes aplicar la de «Soy turista y no sabía donde comprar boleto» o «No sabía porque no se alemán» porque todos los vagones dicen que el viajar sin boleto te hace acreedor a la multa y lo dice en alemán, español, inglés, italiano, francés y como otros 2 más que no recuerdo en este momento. Resumen, los alemanes te avisan de todas las consecuencias de tus malos actos pero dejan en tí, la decisión de hacerlo bien o mal. Tú decides.

Otro caso de extrema confianza es: las señales de tránsito. Cuando recién llegue aquí, si bien confiaba (hasta cierto punto) en los semáforos y su utilidad para permitirte cruzar la calle de manera segura, también es cierto que aun traía un poco el chip chilango que te dice que habrá al menos 2 ó 3 «inteligentes» que se pasen el semáforo en rojo y por tanto hay que tener mucho cuidado. Y es que en USA no hay mucha necesidad de cruzar calles porque todo el mundo siempre va en coche a todos lados, a menos que vivas en una ciudad con mucho tráfico como NY o algo así, donde es más problema tener coche, que caminar a todos lados.

Aquí en Alemania, la cultura del peatón esta muy arraigada, muy bien explicada y muy bien comprendida por la mayoría. Los libros para niños de todas las edades tocan el tema, las caricaturas también, los policías van desde el kinder a dar platicas de seguridad vial, hay letreros en las calles que te dicen a ti adulto, no cruces la calle porque puede que haya un niño viéndote y el aprenderá de tí; ¿Así cómo se les puede olvidar? Se los repiten a cada momento!. Así que no verás muchos alemanes cruzando en rojo el semáforo, ya sea en carro o a pie.

Aquí, el semáforo verde realmente te da la seguridad de que es tu momento, de que tú eres la prioridad y que los demás respetarán, así mismo con el cruce de cebra; he visto jóvenes poniendo atención o no, literalmente aventándose hacia el cruce de cebra cuando están por cruzar 2 ó 3 carros porque saben que es obligación de los automovilistas bajar la velocidad en cada cruce de cebra AUN cuando no haya peatones a la vista, porque eso evita amarrones al momento de descubrir que, de la nada, salió un niño de 5 años persiguiendo su pelota que se le fue a la calle y evita que el de atrás, se te estampe.

Así que puedo decir que en 3 años de vivir aquí, sólo me he preocupado de que la gente no frene en 2 ocasiones y aunque no digo que los alemanes sean perfectos, una ocasión fue un turco que no me vio y se pasó el cruce de cebra y ni se enteró!, otro, un japonesito que hasta quemó llanta para frenarse porque mi hijo y su amiguito iban cruzando la calle, dudaron, se regresaron y después siguieron avanzando (reacción infantil típica y que te preguntan al menos 100 veces en tu preparación del examen de manejo).

Recientemente, tuve la visita de unos familiares de México y el primer día estuvimos caminando para enseñarles un poco el lugar y llegar a un palacio cercano a mi casa. En una rotonda, sin semáforos, tuvimos que cruzar y yo «muy alemana» me «aventé» a cruzar por el cruce de cebra y sólo escuche a mi sobrina decir «¡Tia!» y a medio cruce me volteé y les dije «¿que? ¿que esperan? ¡pasen!» y con un poco de horror me señalo a la vagoneta que se enfrenó a 2 metros de mí porque yo no terminaba de cruzar y les dije «Pasen, ellos tienen que esperar» y un poco desconfiadas, corrieron a alcanzarme. Platicamos un poco del tema, aun sorprendente para mí, lo acepto, pero más para ellas y las entiendo! Yo fui chilanga mas de 20 años y no se me olvida como se «torean» los carros para sobrevivir en el DF 🙂

Otro punto de confianza para los alemanes es: el supermercado. Ya sé, ya sé, hablo mucho de los supers pero es por una buena razón, me tienen bastante entretenida desde que llegue aquí, jajajaja. Una practica común en sábado es hacer el super de la semana y eso implica, rondas de compras en varios sitios, puede que vayas a comprar tu comida al REWE, pero que tengas que enviar un paquete y vayas al correo y que te falten cosas de uso personal y que sólo vendan en el DM pero además, que hayas visto algún articulo que te interesó, en promoción sólo ese día, en el Aldi. Eso te lleva a tener que visitar 4 lugares en un solo día y eso no es raro en mis fines de semana, jajajaja. Y aunque hay veces que sí decido ir a dejar algunas cosas al carro, hay veces que sólo voy por una o dos cosas a cada super y no voy a andar dando vueltas al carro para dejar lo que ya compré, así que me meto con todas mis bolsas a otro super y aunque claro que no son tontos, tienen espejos colocados estratégicamente para ver si llevas más de lo que dices, lo más que llegan a decirte es «¿Eso es del Aldi/Rewe»?», te pedirán el ticket y ya, porque al menos a mí, nunca me lo han revisado.

Por ultimo, una que parece un tanto rara pero así es el estilo alemán: el doctor. Normalmente en México, llegas, te atienden (doctor u hospital pero ambos privados) y al final pagas, aunque en el caso de los hospitales creo que te llegan a pedir una tarjeta de crédito para que no te vayas a ir sin pagar, jajajaja. En USA (Texas), llegas, te cobran tu copay y ya puedes pasar a ver al doctor; si es el hospital, te hacen tu cuenta al final y en ese momento pagas. En Alemania, vas al doctor u hospital y normalmente va incluido en tu seguro público pero si hay algo que salga de la cobertura de tu seguro, te mandan la factura a tu casa y a partir de ese momento, tienes como 15 días para pagar o en la mayoría de los casos, te ponen fecha tope de pago y en caso de que no pagues, te mandan un recordatorio y te dicen que al siguiente recordatorio, te cobrarán intereses. Y aunque ya se que tienen todos mis datos y pueden mandar a gente a cobrarme mis deudas por el resto de mis días, no lo hacen, confían en que no mas allá del primer recordatorio, el minúsculo porcentaje que no pagó inmediatamente, lo hará y el tema se cerrará. A mí me han mandado deudas de 5 euros por correo, creo que se gasta mas en papel pero bueeeeno…es el estilo alemán.

Espero que estos ejemplos les transmitan la confianza alemana de la que hablo y el porqué todos debiéramos aprender. Sé que el pedir esto, al menos en mi México, es pedir un cambio de mentalidad total, el olvidar que «el que no tranza no avanza», ser el «único tonto que no aprovecha» pero que bien se siente, al menos en el plano personal hacer lo correcto.

THE MCM

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