Los mercados navideños son algo que se vive y que son difíciles de explicar pero para disfrutarlos, definitivamente hay que estar en el mood navideño. Para mí, la época navideña es un momento mágico, era el momento en que toda mi familia se juntaba en la casa de la tía Lupe y hacíamos comida para al menos 2 días (31 de diciembre y 1ero. de enero) y al menos 80 personas (eso conté en un año X) iban entrando y saliendo durante esos dos días y todos nos poníamos al tanto de lo que estaba pasando en la vida de los otros y nos deseábamos lo mejor para el siguiente año. Era la época donde podía pasar horas sentada, platicando con mi prima Erika (a la que extraño increíblemente) hablando de nuestros gustos, nuestro sueños, dándonos consejos y hasta recuerdo el día que me contó que tenia novio!!! era mas chica que yo y tuvo novio primero! jajaja recuerdo haber entrado en shock XD. En fin, miles de historias que recuerdo del año nuevo y que hacen que valore mucho esas épocas.
Pero como todo en este mundo tiene su principio y su fin, y así como alguna vez, pasar el año nuevo en casa de la tía fue lo mejor época del año, así cuando te mudas, lo pierdes y tienes que buscar nuevos momentos que te emocionen, que ayuden a crear tradiciones, que hagan de esta época un momento familiar, reflexivo, emotivo pero nuevo y diferente.
No sé bien cómo me entró la euforia tan cañona por los mercados navideños pero si sé que es algo que no es pasajero porque cada año me entra la misma cosquilla y no la calmo hasta que estoy en uno nuevamente ;). Mi esposo dice que todos son iguales, que son repetitivos, que no ofrecen nada nuevo pero aunque es cierto que todos siguen la misma temática, la misma estructura y ofrecen los mismos productos básicos, también es cierto que cada pueblo le da su toque muy particular al mercadito.
Mientras escribía este post, buscaba la mejor manera de transmitir y mostrar la belleza del todo que representan estos mercados…pero no encontré una que me convenciera así que como dicen que «una imagen vale más que mil palabras» y a mi me encanta tomar fotos, las lineas de este post se verán invadidas de fotos :).
La entrada al pueblo de Dreieichenhain (y eventualmente al mercado) es anunciada con esta piedra que tienen un carácter como muy oficial ja! y enmarca el lago y la torre que están detrás de ella.

Y aquí aunque no se ve, la piedra y el laguito quedarían a la derecha y esa torre del fondo, es la entrada al mercadito, jajajaja aunque realmente la torre es parte de la historia del pueblo, ya que solía ser un castillo donde vivía el rey mientras iba de cacería a esta exclusiva zona, donde sólo él tenía permitido cazar.

Cosas importantes de un mercadito como estos, hay que cerrar las calles o les juro que no falta el inteligente que intentará colarse para cortar camino a su casa y no los culpo. Vivir en la calle del mercadito puede significar que no puedas meter o sacar tu carro mientras el mercado este funcionando, osea ¿semanas?, no sé bien como funcione esto (pero tengo mas adelante una foto que lo prueba :D). Otra cosa que pueden ver en las fotos (a la izquierda) es un como cubo blanco que dice «Toiletten» (baños) y ¿porqué esta a la entrada? bueno, creo que a nadie le gusta comer mientras huele a caño, verdad? y además, los baños tienen que estar conectados directamente al drenaje y al agua corriente para que no acaben siendo un asco como los baño esos portátiles que literal, transportan los desechos con ellos hasta que viene una pipa a drenarlos, así que aquí deciden ponerlos donde haya desagüe y agua potable al alcance.


Una vez cruzando la torre, entramos a este pasillo que eventualmente nos dirigirá al centro del pueblo y a lo que aún queda del castillo, aunque si ponemos suficiente atención, veremos que la pared que cubriría «el reino» nos comienza a envolver mientras caminamos hacia el centro del mercado. Aquí alcanzamos a ver que comienzan a ponerse lo primeros puestos, yuju!! Aquí es donde comienza el Christmas shopping, así que preparen sus carteras o monederos para ser vaciados en 3, 2, 1. Empezamos!!


El primer puesto que encontramos fue el de adornos/lámparas diversas, una pequeñas que pueden ir en cualquier rincón del hogar o grandes, que seguro se ven grandiosas en el jardín (cuando tenga uno). Son hechas de cerámica y vienen en diferentes formas: círculos con huecos en forma de estrellas (como las de la foto), pirámides (igual con huecos de estrellas), árboles de navidad (igual con huecos de estrellas), «templo hundú», etc. Vienen con una de esas «velas» que no queman por ser de pilas y al hacer el rápido efecto de que se apaga y prende pareciera que el aire esta moviendo la flama. Hermosas!
Pero algo importante de recalcar es que, no importa donde las pongan para que luzcan como lucirían en tu casa, los alemanes siempre tienen puestos muy bien montados que permiten ver en todo su esplendor las montañas de opciones que tienen para vender y por supuesto, los puestos tienen que verse acorde a la tradición, el pueblo, el folklore con el que este montado el mercado, etc. He aquí el ejemplo, que aunque tenía su puesto, el don aprovecho las jardineras, abajo de la banca y hasta el suelo para promocionar su variedad de productos.


Acabado el pasillo de artesanías, empezaron los puestos de comida. Típicamente, la «comida» que encuentras en los mercados es: Salchichas en bolillo mejor conocidas como Bratwurst (foto abajo a la izquierda), pero dependiendo de que tipo de salchicha elijas, es el nombre del «platillo», por ejemplo, a mi me gusta la Rindwurst que es de carne de res y en este mercado en particular, había Bratwurst de Thüringer, un lugar al norte de Alemania de donde es la carne más rica que he probado. Otro platillo son las crepas, mismas que se hacen en mil y un sabores y combinaciones como son: azúcar, azúcar y canela, nutella, plátano y nutella, eierlikör, eierlikör con plátano, jamón, jamón con queso, etc. Y lo que nunca falta, en ninguno de ellos es el Glühwein que como todas las bebidas calientes, es servido en un taza conmemorativa que puede nada mas ser «muy navideña» o puede tener el nombre del pueblo, el año en curso, una felicitación por la navidad y un dibujito que sea representativo del pueblo, ya sea su castillo más conocido, alguna torre, punto turístico, etc. (foto abajo a la derecha).



Entre las opciones de comida, encontramos una que me parece muy singular y que la verdad no se me antojan nada y más por el olor; me refiero a las castañas calientes. Lo que encuentro muy singular de esta opción es que el puestecillo donde las venden, siempre es muy diferente a todos los demás, la mayoría de las veces es como este, una máquina de tren pero cuando no le echan mucha imaginación, es cualquier puestito como el que mas, osea, que o es extravagante o es X. Creo que lo que me parece más inquietante de este tema es que mi hijo encuentra castañas cuando va al bosque con los de su kinder, y estos amigos quieren venderme 100 grs por 5 euros? Mejor me compro otra Bratwurst, jajajaja.




Pero siguiendo el recorrido, lo que encontramos justo enfrente del Glühwein fue el carrusel, otro imperdible en estos eventos y que evidentemente, esta puesto estratégicamente para que, si tienes hambre y necesitas detenerte a comer, tus hijos noten que en la zona también hay algo para ellos y te pidan hasta convencerte de que los dejes darse al menos una vuelta. Verán, la idea no es tan mala después de todo, tú puedes terminar de comer, mientras tu hijo se pasea al menos 5 veces en el carrusel, todo depende de que tan rápido seas para comer, jajaja. Pero hay que planear antes de comprar los boletitos porque una vuelta cuesta 2.50 euros y 5 te valen 10. Así que hasta eso tienes que planear en Alemania, el número de vueltas que tu hijo dará en el carrusel, jajajaja.


Pasando el carrusel podemos tomar uno de dos caminos para adentrarnos más al pueblo. Por el primero, encontramos un pasillo lleno de casitas típicas, adornado muy navideño y con puestos a los dos lados, también podemos ver (en las fotos nocturnas) como hay luces por todos lados y las que adornan todo el corredor tienen alguna forma en especial; en este mercado por ejemplo, son únicamente guirnaldas de luces pero si nos fijamos en la segunda foto que pongo aquí, hay una como «S» y de una de las puntas tiene al final, una estrella colgando. Ese tipo de adornos se ven en cada faro público de la calle de este mercado. A mi me encantaron!!


Avanzando un poco por el pasillo encontramos un puesto que es todo, menos pequeño en todos los mercado alemanas: el de las palomitas!! Por lo que aquí, si me decepciono un poco el tamaño y la variedad. Normalmente, puedes encontrar palomitas de caramelo, de miel, de chocolate, almendra y otros tantos sabores que a la fecha no me he atrevido a probar pero las típicas saladas son un tanto raras, si las preparan pero, o están viejas (porque no hay mucha rotación del producto, o tienes que esperar porque te las tienen que hacer porque no hay. Lo padre de este puestecillo es que esta muy adornado y dice que venden palomitas «gourmet frescas» ya sea saladas o dulces y aunque no tengo idea a que se refieran como gourmet (si alguien sabe, déjenme un comentario sacándome de la duda) me gusta mucho el como esta enmarcado el puesto, con la casita típica atrás y un estrella de luces enorme justo en el centro de techo del puesto.


Una curiosidad que me encontré en el pueblo y que no es necesariamente parte del mercado, es una local muy establecido de chimeneas. Le tomé foto porque me pareció que su producto era muy ad hoc con la experiencia que estaba viviendo, el frío, la navidad, la gente disfrutando, ppfff me dieron ganas de comprar casa y poner una en la sala, otra en mi cuarto y otra en la terraza pero creo que necesito mucho dinero para tener ese tipo de casa en Alemania 😉 . Otra curiosidad que encontré fue este trenecititito. Y aunque parezca que exagero en lo de «-tito», lo digo porque el letrero clama que este es «el tren más pequeño del mundo» (die kleinste Eisenbahn del Welt) y en la foto aparecen sus orgullosos dueños, que también me dijeron que no esta a la venta, por si ustedes como yo, pensaban que este tren era parte de alguna producción en masa china y que estaba al alcance de todos aquellos dispuestos a desembolsar sus euros. Y por si se preguntaban que venden estos amigos (ya que no venden el tren) pues creo que adornitos de madera. Y digo creo porque no recuerdo bien, jajaja realmente me impacto el trenecito y no me moleste en ver bien el puesto, pero siempre donde venden esos cascanueces, venden adornos para el árbol y… ¿ven ese como castillo con hélice que esta en el centro de la vía? Bien, pues a ese adorno (en sus múltiples versiones alemanas) se le pone una vela en medio y el humo que genera la flama hace que mueva la hélice.


Una de los motivos para ir a un mercado navideño siempre será «la ropa» que venden, ya sea hecha a mano, en China, en Filipinas o tejida por artesanos locales alemanes, la ropa siempre es muy calientita y es perfecta para el frío que nos puede llegar en Diciembre y sobretodo en Enero. Obviamente la más caliente es la hecha de lana y también la más cara, pero si no te molesta gastar tus euros (chequen el precio del suéter de la foto de abajo) y usar el sufrimiento animal en un suéter, estos productos son la opción perfecta para tí. Entre las cosas más comunes que podemos encontrar son: calcetines, guantes, gorros, bufandas, suéteres, chales, ponchos y unos como tubos tejidos donde metes tus manos para que se calienten…tengo cero idea de como se llaman, pero hasta traen cuerdita para que te lo cuelgues y no te veas como cosaco en el invierno ruso.


Y porque en todos lados pasa, inmediatamente después, encontramos a la competencia. y aunque el puesto es de menor tamaño, hay mas variedad. Si le dan zoom a la foto van a ver, abrigos, bolsas, delantales, guantes (de los que son sin dedos), pulseras, pashminas, bufandas, entre otros. Y un poco mas adelante vemos una tienda de zapatos, que aprovechando la temporada y el mercado (o no se siempre los tengan) pusieron un rack de sombreros para sacar un extra, jajajaja.


Justo a la mitad del pasillo, encontramos un espacio para tomarte fotos con algunos representantes navideños como lo son: Santa, un reno y un muñeco de nieve. Y esta postal navideña se encuentra muy enmarcada con uno de los 3 árboles que no encontramos a lo largo del mercado, pero este muy estratégicamente colocado en el techo de una tienda y justo a lado del puesto del Glühwein :).


Y unos pasos después, encontramos otra pieza fundamental (o puesto fundamental) que es el de los bomberos del área. A ciencia cierta no sé el motivo por el cual tengan que venir y poner su puesto, si esa para recaudar fondos, para tener presencia en la comunidad, comprar uniformes o simplemente para…el bono navideño? Por si les interesa saber que productos tienen a la venta son Caipirinha caliente y Glühwein. Y en la foto de la derecha vemos como vamos ya llegando a la torre que esta perfectamente iluminada y al final del mercado.


Pero antes de este gran final aún hay un par de sorpresas, por ejemplo, este muñeco de nieve que se ve que va diario al gym y por eso su ponche te pega durísimo. Y debe ser porque el Schneemann Punsch tiene como ingredientes: Glühwein, 2 cucharadas cafeteras de ron, 2 de amareto y crema batida para adornar.
Otro de los típicos puestos son estos (foto a la derecha) y combinan dos cosas, para mi, muy diferentes: Nueces garapiñadas (en miel, azúcar o canela, entre otros) y unas «galletas» llamadas Lebkuchen de las que hablaré en otro post pero que están en todos los mercados, son de jengibre y casi siempre en forma de corazón con alguna leyenda como «te amo», «para el mejor abuelo», «amorcito», etc.


Y casi al final del mercado, encontramos un puesto de juguetes de madera, hechos a mano y que te venden con la tarjeta de la persona que las hizo por si quieres ordenar más. Y la verdad es que hay algunos juguetes con un detalle muy extremo y otros de uso rudo como los carritos que se ven en la foto o algo que se tiene en casi todos los kinders de aquí, es la carriola que se ve al fondo, justo a lado de la casita, así que si hay un público para estos productos.

Con ese puesto, llegamos al final del mercado (o al principio si llegaron a la torre y empezaron de allí) y podemos verla de frente pero al cruzarla vemos el letrero o que menciona que el mercado tiene 37 años, nada mal…


Regresando por donde llegamos, jajaja encontramos lo que les prometí, una foto que prueba la monserga que debe ser vivir en la calle del mercadito, porque como verán, la persona de esta casa debió tener su carro guardado desde…las 11 a.m.? porque justo frente a su casa esta la zona mejor establecida de comida, tienen un mega puesto de salchichas, bebidas, papas, etc. y tienen mesas con bancas para sentarte y disfrutar o mesas altas para comer rápido y seguir.

De regreso encontramos más puestos con adornos navideños, más luces, otro arbolito de navidad muy alto e iluminado y por supuesto más comida :).



Cuando llegamos nuevamente a donde esta el carrusel, hay que tomar el segundo camino que había para continuar el recorrido y allí por ese pasillo que veremos más abajo, encontramos 2 nuevas opciones, ir a la plaza central o entrar a lo que queda del castillo. Y como me gusta lo mejor para el final, opte por ir a la plaza central.


Llegando a la plaza central, vemos un poco de lo mismo pero no sé si porque esta todo muy abierto no se disfruta igual o que, pero no dure mucho en esta sección, jajajaja. Había puestos de galletas, Glühwein,

ropa para niños , más adornos de madera, más lámparas, etc.


Pero lo poco que logro cautivar mi ojo fue unos jabones hechos a mano que el que agarraras olía delicioso, uno de joyería que se veía bastante coqueto pero nada que ver con la plata mexicana jajajaja y un último de adornitos de madera pero todo estaban muy lindos y muy navideños.



Regresando a la calle que da al castillo, podemos verlo nuevamente, iluminado en guida, con una estrella en lo alto y detrás, se erige una torre?, arco? no lo sé bien hasta que me acerco y me doy cuenta que era parte del castillo, una de las entradas a este y que antes de ser destruido, daba a una oficina o cuarto no muy grande pero con una vista envidiable al lago. Pero antes de enseñarles la vista envidiable jajaja, les muestro lo que vendían en esa parte del castillo.



Primero, unas cerámicas que se me hicieron bastante padres, había vasos, jarras, jarrones, vasitos para velas, floreros, alhajeros, etc. y segundo, un puesto regular en estos mercados que es el de «dígalo con un vela de cera». En la foto de la derecha, al parecer solo se ven arbolitos de navidad pero hay cosas tan elaboradas como animales (osos, buhos, elefantes, etc.) cascanueces, casas, castillos, una vela circular pero tallada con alguna villa navideña, por mencionar algunos. Y ahora si, la espectacular vista del Rey a su lago.


Regresando a la entrada del Castillo, podemos ver dos cosas muy padres. La primera, mostrada de la foto de la izquierda, es la entrada a la torre que le sobrevive al castillo, tiene escalera y todo pero…es un restaurante!!! La verdad es que la entrada esta claustrofóbica, ha de tener de entre 1 a 2 metros de profundidad (osea el ancho de la pared de la torre!!), sólo puede entrar una persona a la vez…o salir y ya entrando esta muy lindo, mesas, un barra para ordenar comida y una escalera que lleva a los meseros por el alcohol que se encuentra en display en la parte superior y por supuesto la entrada esta iluminada con miles de luces para que no se les pierda la clientela. La segunda cosa es la cava del castillo (Burgkeller), y aunque no se puede entrar, las impresionantes puertas y el tamaño dicen mucho de como bebía este Rey y sus amigos, jajaja.


Para finalizar este post, los dejo con 3 lindas sorpresas que nos dio el mercado al final. Primero, antes de irnos y ya casi al final del mercado, nos topamos con Santa Claus, que amablemente le dio un regalo a mi hijo; era tan sólo un chocolate pero el hecho de ver a Santa fue lo importante para él. Segundo, ¿recuerdan las primeras lámparas que vimos al entrar al mercado? pues al final del día ya estaban prendidas y lucían hermosas!! Todo se iluminaba de estrellitas. Y tercero, para los que quieran darse la vuelta a este mercado y tenga miedo de no poder presumirlo a gusto con sus amigos, no se apuren porque el pueblo cuenta con Wi-Fi gratis para que hagas tus selfies, check-ins, instagrams o lo que sea la moda en el momento que leas este blog.

Y por último, GRACIAS si llegaste hasta aquí 🙂 sé que fué un post muuuuy largo, pero definitivamente Dreieichenhain, fue mi Mercado Navideño Favorito este año 🙂
THE MCM



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